Glosario – p r

Pensamientos automáticos negativos: surgen de las creencias sobre uno mismo y el entorno. Aunque todos experiementamos pensamientos negativos de vez en cuando, en situaciones de estrés como las competiciones pueden llegar a ser más intensos. Un patrón de pensamientos negativos automáticos puede impactar negativamente en la auto-confianza y el rendimiento. Los atletas pueden gestionar los pensamientos negativos automáticos reconociéndolos primero y luego reemplazándolos con pensamientos más constructivos. Otras técnicas para el auto-diálogo negativo pueden ser: la reestructuración cognitiva, el reencuadre, y desafiar las creencias que guían los pensamientos negativos automáticos.

Práctica deliberada: es la práctica intencionada, en la que los atletas entrenan a un nivel adecuado a sus habilidades y son proporcionados con retroalimentación para que puedan entender cuál es el error que cometen y por qué. Este tipo de práctica necesita tener suficientes sesiones para corregir errores. Para que la práctica deliberada funcione los atletas también necesitan la motivación para mejorar. El autor relevante en esta área de rendimiento es K. Anders Ericsson.

Presión: aunque los comentaristas deportivos hablen de la presión como algo procedente del entorno de la competición (ej. tener un rival importante, estar compitiendo en una final); en realidad la presión son los sentimientos creados por el atleta sobre su rendimiento. La presión no es necesariamente algo negativo ya que sentirnos presionados puede hacer que nos motivemos más y nos concentremos mejor. Nosotros mismos creamos nuestra presión – normalmente en situaciones en las que el resultado tiene un significado importante para nosotros – . Saber esto es importante ya que si nos damos cuenta que podemos gestionar cómo nos sentimos esto nos da control para elegir como percibimos los aspectos del entorno.

Rutinas de pre-ejecución: son secuencias de comportamientos  destinados a preparar al atleta de manera óptima ayudándolos a concentrarse, haciéndolos sentir en control y preparando su sistema neuromuscular. Sin practicar una rutina de per-ejecución es posible que el atleta no preste atención a los estímulos relevantes y no pueda mantener los pensamientos o las emociones bajo control. Estas rutinas de preejecución no se deben confundir con rituales supersticiosos. Algunas de las situaciones en las que los atletas pueden beneficiarse de esta estrategia son aquellas en las que tienen tiempo para prepararse, ej.:

• Tiros (tiros libres de baloncesto, penaltis en fútbol, tiro con arco, golf)

• Saques (tenis, bádminton)

• Comienzos (carreras de BMX, sprints, natación)

•¡Eventos inesperados! (salidas en falso).

Los pasos a incluir pueden ser:

-Preparación: de los movimientos previos específicos de la acción.

-Creación de una mente tranquila: respirando a un ritmo determinado, o usando palabras clave positivas para alentar la confianza.

-Visualización: con el mayor detalle posible del resultado con éxito.

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