Glosario – g l

Ganar vs. triunfar: ganar no es lo mismo que triunfar porque ganar solo se enfoca en el resultado (por ejemplo, marcar más puntos que el oponente) e involucra factores más allá del control del atleta. Un atleta puede ganar sin mucho esfuerzo si por ejemplo ganar es el resultado de la descalificación o lesión de un oponente. Tener éxito es dar lo mejor de uno mismo, divertirse y aprender. Al final, ganar es un subproducto del éxito. Teorías relacionadas: Objetivos y orientación en resultado vs. proceso. Diferencia entre ganar y triunfar por John Wooden.

‘El éxito es la tranquilidad del resultado directo de la autosatisfacción al saber que hiciste el esfuerzo para convertirte en lo mejor de lo que eres capaz.’ – John Wooden.

Gratitud: es sentir aprecio, estar agradecido y tener un sentido de abundancia. Esta emoción es relevante para la psicología del deporte por dos razones: 1) Al expresar gratitud, los atletas y entrenadores fortalecen sus relaciones. 2) Cuando se siente agradecido (en lugar de sentirse con derecho) es posible ver oportunidades en lugar de desesperación.

Kaizen: palabra de origen japonés que hace referencia a comprometerse a mejorar continuamente (ej. ponerse un nuevo gol cada vez que alcanzamos uno) y entender errores como oportunidades para aprender.

Locus de control: a través de nuestro conjunto de creencias y experiencias en la vida desarrollamos nuestro locus de control, que es el lugar donde pensamos que está el control de lo que nos sucede, nuestros éxitos y fracasos. Esta interpretación, independientemente de lo que suceda esté bajo el control de uno o no, es importante cuando nos enfrentamos a situaciones de estrés. Para interpretar escenarios como el siguiente: ” un/a atleta no obtiene una buena puntuación en una competición, ¿ha sido debido a no entrenar de manera eficiente, o porque los jueces no le dieron una puntuación justa?” Las respuestas sobre la percepción del locus de control podrían variar en un continuo. En un extremo el locus puede ser interno (ej., el/la atleta se atribuye la baja puntuación a el/lla mismo/a); o en el otro extremo externo (es decir, atribuyendo el resultado a la suerte, el destino, una casualidad, o a gente importante). Aquellos con un locus de control interno se hacen responsables de lo que les sucede y tratan de ejercer ese control; mientras que aquellos con un locus de control externo generalmente no ejercen control sobre lo que les ocurre. Tener un locus de control interno es empoderador porque conduce a las personas a pensar que pueden influir en los eventos de sus vidas y los motiva a ser responsables de sus acciones. Nadie puede controlar todo lo que nos sucede, sin embargo, lo que todos podemos hacer es controlar las reacciones a lo que nos sucede, es decir, lo que pensamos y hacemos al respecto. Algunas teorías relevantes al locus del control son: la teoría del locus de control y la teoría del aprendizaje social. El locus de control ha sido investigado y medido en una amplia variedad de contextos, como la salud, el rendimiento académico, la paternidad, el comportamiento económico, el comportamiento en prisiones y el comportamiento al conducir vehículos.

Fotografía de Charles Deluvio en Unsplash