Glosario

A

Activación: es el nivel de intensidad del comportamiento. Al estar activados, nos preparamos a nivel fisiológico (ej. aumentando la frecuencia cardiaca) y psicológico (ej. aumentando la atención) para nuestro rendimiento. Ciertas tareas se ven facilitadas por niveles específicos de excitación, por ejemplo, un arquero necesitará tener un bajo nivel de activación para apuntar al objetivo y soltar la flecha con precisión. Por otro lado, le será más útil a un artista marcial durante un combate estar más activado cuando se enfrente al rival. Si pensamos en un continuo, en un lado estaríamos durmiendo profundamente, en el medio estaríamos despiertos y en el otro extremo, muy emocionados. De todas maneras, la excitación no es ni positiva ni negativa sino neutral. La excitación se puede medir fisiológica, bioquímicamente y mediante cuestionarios. Las teorías relevantes sobre la excitación y el rendimiento son: teoría del impulso o drive, teoría de la U invertida, la teoría de la catastrofe, y la zonas individual de funcionamiento óptimo.

K

Kaizen: palabra de origen japonés que hace referencia a comprometerse a mejorar continuamente (ej. ponerse un nuevo gol cada vez que alcanzamos uno) y entender errores como oportunidades para aprender.

P

Presión: aunque los comentaristas deportivos hablen de la presión como algo procedente del entorno de la competición (ej. tener un rival importante, estar compitiendo en una final); en realidad la presión son los sentimientos creados por el atleta sobre su rendimiento. La presión no es necesariamente algo negativo ya que sentirnos presionados puede hacer que nos motivemos más y nos concentremos mejor. Nosotros mismos creamos nuestra presión – normalmente en situaciones en las que el resultado tiene un significado importante para nosotros – . Saber esto es importante ya que si nos damos cuenta que podemos gestionar cómo nos sentimos esto nos da control para elegir como percibimos los aspectos del entorno.

Fotografía de Aaron Burden en Unsplash