Glosario

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a

La autoeficacia es un concepto que fue desarrollado por Albert Bandura en los años 70. Es un tipo específico de autoconfianza ya que se refiere a la percepción sobre la capacidad y habilidades que se creen que tienen para realizar con éxito una tarea en particular. Existen varias fuentes de información que ayudan a desarrollar creencias de autoeficacia:

  • Experiencias de logros: vienen del éxito repetido de practicar y mejorar una habilidad («yo puedo»).
  • Experiencia vicaria: es decir, de ver a otras personas similares logrando hacer una tarea específica con éxito («yo también puedo»).
  • Persuasión verbal: puede venir de los demás o del propio diálogo interno de la persona («puedes hacerlo»).
  • Estados fisiológicos y emocionales: es la percepción y valoración positiva de señales fisiológicas, estados de ánimo y emociones («me siento emocionado y preparado»).

Las personas con altas creencias de autoeficacia [en una tarea específica en un contexto en concreto] son más propensas a esforzarse más y persistir porque creen que pueden realizar con éxito esa tarea en particular. Recursos en autoeficacia: http://www.uky.edu/~eushe2/Pajares/self-efficacy.html

Teoría de la Autodeterminación: es un marco teórico desarrollado en los años 80 por Decy y Ryan para estudiar la interacción entre la motivación intrínseca (proveniente de la persona) y extrínseca (proveniente del entorno), y las necesidades psicológicas de competencia, autonomía y relaciones sociales. La necesidad psicológica de competencia es la necesidad de lograr resultados que estén en consonancia con los valores de cada uno. La autonomía es la necesidad de tener control sobre el comportamiento de uno y la capacidad de elegir actividades de acuerdo con nuestro sentido de identidad. La necesidad de relaciones sociales se refiere a la necesidad de desarrollar relaciones y sentirse parte de una comunidad. Recursos relevantes: http://selfdeterminationtheory.org//

Actitud: es nuestro conjunto de pensamientos, sentimientos y acciones que tenemos sobre algo. Ejemplos de actitud positiva pueden ser ser amable con el oponente, llegar a tiempo y mostrar iniciativa. Una actitud negativa se muestra al quejarse y culpar, ya sean las decisiones del entrenador o del árbitro las que parecen injustas, los medios de comunicación, o su equipo, al final este círculo de negatividad afecta el rendimiento y es una pérdida de esfuerzo. A menudo no nos damos cuenta de que podemos elegir nuestra actitud independientemente de las circunstancias.

Activación: es el nivel de intensidad del comportamiento. Al estar activados, nos preparamos a nivel fisiológico (ej. aumentando la frecuencia cardiaca) y psicológico (ej. aumentando la atención) para nuestro rendimiento. Ciertas tareas se ven facilitadas por niveles específicos de excitación, por ejemplo, un arquero necesitará tener un bajo nivel de activación para apuntar al objetivo y soltar la flecha con precisión. Por otro lado, le será más útil a un artista marcial durante un combate estar más activado cuando se enfrente al rival. Si pensamos en un continuo, en un lado estaríamos durmiendo profundamente, en el medio estaríamos despiertos y en el otro extremo, muy emocionados. De todas maneras, la excitación no es ni positiva ni negativa sino neutral. La excitación se puede medir fisiológica, bioquímicamente y mediante cuestionarios. Las teorías relevantes sobre la excitación y el rendimiento son: teoría del impulso o drive, teoría de la U invertida, la teoría de la catastrofe, y la zonas individual de funcionamiento óptimo.

Atenciónprocedente del latín attendere: dirigir la mente hacia algo. Es el proceso cognitivo que nos permite observar una actividad o un estímulo, que pueden ser internos (ej., una sensación o un pensamiento) o externos (ej., información visual o auditiva). A través de la atención, podemos mantener nuestra concentración durante un período de tiempo, enfocarnos en algo específico y seleccionar información relevante entre la irrelevante. Atención, foco y concentración son términos que a menudo se usan indistintamente. Sin embargo, la atención es en realidad lo que estamos observando en un momento determinado; el foco es el punto central de nuestra atención; y la concentración es nuestra capacidad de dirigir nuestro foco y hacer una actividad sin distraernos.

Autoimagen: es la representación mental de nosotros mismos proveniente de opiniones y hechos pasados y presentes. En realidad, no tenemos una sola imagen, sino múltiples imágenes; para nuestro deporte desarrollamos varias imágenes de nosotros mismos de acuerdo con diversas habilidades, por ejemplo podemos desarrollar autoimágenes sobre nuestra capacidad para servir la pelota, para manejar la presión durante los momentos difíciles o sobre nuestra capacidad de concentración. La forma en que jugamos refleja nuestra autoimagen, por eso es importante desarrollar una positiva. Otros conceptos relacionados son: autopercepción, autoidentidad, autoconfianza y autoestima.

Autoestima: es la evaluación positiva, negativa o neutral sobre nosotros mismos. Se desarrolla a través de nuestras experiencias en la vida, y la influencia de nuestra cultura y nuestros valores. Este concepto no es fijo, y no se puede medir u observar directamente. Las personas con mayor autoestima suelen tener una mejor salud física y mental. Se ha argumentado que la autoestima podría ser un determinante (aquellos que tienen puntos de vista positivos sobre sí mismos son más propensos a realizar actividad física) y una consecuencia de la actividad física (a través de la práctica de la actividad física, uno puede cambiar los puntos de vista positiva o negativamente sobre sí mismos). Los términos y teorías relevantes sobre la autoestima son: la auto-imagen, el auto-concepto, la auto-confianza, la auto-eficacia, la auto-compasión, el sesgo positivo y la ventana de Johari.

Autorregulación: es la regulación consciente de los pensamientos, sentimientos y comportamientos de acuerdo con los estándares de cada uno. La autorregulación es relevante en la psicología del deporte en situaciones como por ejemplo cuando hay que gestionar los pensamientos que aparecen en una carrera de larga distancia sobre abandonarla, o regular los sentimientos al perder, o resistirse a no insultar al árbitro al creer que ha sido injusto. La capacidad de autorregulación disminuye a menudo que nos autorregulamos en situaciones que lo necesiten. La glucosa y el sueño juegan papeles importantes en la autorregulación. Teoría relevante: El modelo de fuerza de la autorregulación de Roy Baumeister et al.

b

Burnout: Aunque no hay una definición universal del ‘burnout’, este concepto suele referir al desgaste experimentado por un atleta comprometido que no es capaz de satisfacer las exigencias del deporte. El rango de síntomas abarca varias dimensiones, incluyendo: -Afectiva: ej., tener sentimientos de agotamiento emocional, pérdida del disfrute en ese deporte. -Cognitiva: ej., experimentar dificultad de concentración, tener pensamientos de ineptitud e impotencia. -Física: ej., estar fatigado y letárgico. -Comportamiento: ej., faltar a las sesiones de entrenamiento a menudo. No todos los que sufren de ‘burnout’ padecen todos los síntomas, y a veces es difícil distinguir entre un síntoma y una consecuencia del ‘burnout’. Las causas del ‘burnout’ incluyen: una carga excesiva de trabajo, falta de apoyo y falta de reconocimiento. Además de un deterioro del rendimiento, otras consecuencias del ‘burnout’ pueden impactar negativamente en el bienestar del atleta y el equipo. Las palabras clave relacionadas son: entrenamiento excesivo, abandono y estrés. 

c

Compromiso: es un estado motivacional que influye en el esfuerzo y la persistencia que el atleta pone en su deporte, especialmente cuando se enfrenta a obstáculos. El nivel de compromiso de los atletas varía a lo largo de su carrera. El compromiso de entrenar, descansar y recuperarse se considera uno de los primeros pasos hacia la excelencia.

d

Diálogo interno: es lo que nos decimos a nosotros mismos, ya sea internamente o en voz alta; es nuestra voz que nos motiva, nos da instrucciones, interpreta nuestras acciones y emociones y nos ayuda a dar sentido a lo que ocurre en nuestro entorno. Algunos atletas se refieren a sí mismos como «yo» y otros como «tú» o «nosotros» mientras usan el diálogo interno. El diálogo interno puede ser positivo y útil para nuestro rendimiento (ej., ‘es solo un juego’, ‘rápido y ligero’, ‘ojo en el balón’), o puede ser negativo, por ejemplo, si es poco realista y contraproducente (ej., ‘no soy bueno en esto’, ‘cualquiera es major que yo’, ‘estoy en el peor equipo’). Tanto los pensamientos conscientes como las creencias inconscientes constituyen el contenido de nuestro diálogo interno. También es una de las estrategias de la psicología deportiva más utilizadas para mejorar el rendimiento, por ejemplo, para influir positivamente en la confianza y el control emocional y cognitivo.

e

Ecuanimidad: procede del latín «aequus» (igual) + «animus» (mente). Significa estar con la mente serena cuando nos encontramos ante una experiencia estresante, neutra o agradable. No se puede confundir con la indiferencia, ya que la ecuanimidad es la capacidad de tener una reacción emocional saludable, es decir, sin reprimir las emociones ni estar sobreexcitado. Al experimentar ecuanimidad, percibimos experiencias de forma imparcial y manteniendo distancia psicológica. El estado de ecuanimidad se puede desarrollar gradualmente a través de la práctica de la atención plena. 

Establecimiento de metas: es una herramienta fundamental para el entrenamiento y la competición; nos mantiene motivados, nos hace trabajar más duro y nos ayuda a identificar áreas de mejora. Tener metas aumenta nuestra satisfacción y confianza y nos ayuda a sacar el máximo partido de nuestro entrenamiento. Para ser efectivos, necesitamos tener una visión sobre el resultado que queremos lograr, que al mismo tiempo debe ser desafiante y alcanzable. Otro aspecto a considerar es identificar los objetivos para alcanzar la meta y las acciones necesarias a realizar para cumplir con estos objetivos. Al establecer los objetivos, debemos ser muy específicos, agregando el plazo para cumplirlos, teniendo en cuenta los recursos, el tiempo disponible y nuestras capacidades. Por último, no podemos olvidar configurar una forma de medir nuestro progreso, para comprobar si los objetivos o la meta deben modificarse. Anticipa también momentos en los que no ves progreso, en los que no se hayan cumplido los objetivos y en los que llegue a un estancamiento. Cuanto más claros y precisos los objetivos, más fácil será cumplirlos. El acrónimo SMARTER es útil para establecer objetivos: eSpecíficos, Medibles, incluye Acciones específicas relacionadas con los objetivos, Realistas, delimitados en el Tiempo, Evalúa los objetivos para ver si se están cumpliendo, y Reajústalos si es necesario.

Enfoque atencional: es el punto central de tu atención. Los tipos de enfoque varían dependiendo de a qué respuestas o estímulos prestan atención los atletas. Dirección y Amplitud del enfoque atencional:

-Dirección – Interno: Emociones, pensamientos y sensaciones corporales.

-Dirección – Externo: Aspectos del entorno, ej., el viento, los aficionados.

-Amplitud – Reducido: Algo específico, ej., zona de puntería.

-Amplio – Varios aspectos, ej., las posiciones del equipo contrario.

f

Fluir: es un estado placentero que ocurre cuando la gente se inmersa en una actividad desafiante pero que es capaz de conseguir. Al ‘fluir’ todo el foco de atención se pone en la actividad, se siente control en la situación, la noción del tiempo se distorsiona y hay una pérdida del sentimiento de auto-conciencia. Para que ocurra esta experiencia la actividad tiene que tener una estructura y un objetivo específico, y no puede ser ni muy fácil ni muy difícil. La actividad tambén tiene que mostrar si la persona está logrando el objetivo o no. Esta experiencia fue investigada por vez primera por Mihaly Csikszentmihalyi. En el deporte, fluir es relevante ya que el rendimiento óptimo suele ocurrir cuando los deportistas entran en este estado. 

Formación de equipos: es el proceso de aumentar la efectividad del equipo creando cohesión entre sus miembros. Algunos de los beneficios de las intervenciones de formación de equipos son: claridad y aceptación de roles, mejor comunicación, mayor satisfacción de los atletas, y mejor colaboración. Los enfoques para las intervenciones pueden ser:

-El enfoque basado en valores: para ayudar a identificar valores individuales y compartidos, y cómo pueden ayudar al equipo a establecer objetivos y cohesión.

– Establecimiento de objetivos: los objetivos a largo plazo son identificados por todos, y el progreso es monitoreado.

– Divulgación personal e intercambio mutuo: el fin de este enfoque es compartir puntos de vista personales sobre valores y motivaciones para fomentar la comprensión entre los miembros del equipo.

g

Ganar vs. triunfar: ganar no es lo mismo que triunfar porque ganar solo se enfoca en el resultado (por ejemplo, marcar más puntos que el oponente) e involucra factores más allá del control del atleta. Un atleta puede ganar sin mucho esfuerzo si por ejemplo ganar es el resultado de la descalificación o lesión de un oponente. Tener éxito es dar lo mejor de uno mismo, divertirse y aprender. Al final, ganar es un subproducto del éxito. Teorías relacionadas: Objetivos y orientación en resultado vs. proceso. Diferencia entre ganar y triunfar por John Wooden.

‘El éxito es la tranquilidad del resultado directo de la autosatisfacción al saber que hiciste el esfuerzo para convertirte en lo mejor de lo que eres capaz.’ – John Wooden.

Gratitud: es sentir aprecio, estar agradecido y tener un sentido de abundancia. Esta emoción es relevante para la psicología del deporte por dos razones: 1) Al expresar gratitud, los atletas y entrenadores fortalecen sus relaciones. 2) Cuando se siente agradecido (en lugar de sentirse con derecho) es posible ver oportunidades en lugar de desesperación.

k

Kaizen: palabra de origen japonés que hace referencia a comprometerse a mejorar continuamente (ej. ponerse un nuevo gol cada vez que alcanzamos uno) y entender errores como oportunidades para aprender.

l

Locus de control: a través de nuestro conjunto de creencias y experiencias en la vida desarrollamos nuestro locus de control, que es el lugar donde pensamos que está el control de lo que nos sucede, nuestros éxitos y fracasos. Esta interpretación, independientemente de lo que suceda esté bajo el control de uno o no, es importante cuando nos enfrentamos a situaciones de estrés. Para interpretar escenarios como el siguiente: ” un/a atleta no obtiene una buena puntuación en una competición, ¿ha sido debido a no entrenar de manera eficiente, o porque los jueces no le dieron una puntuación justa?” Las respuestas sobre la percepción del locus de control podrían variar en un continuo. En un extremo el locus puede ser interno (ej., el/la atleta se atribuye la baja puntuación a el/lla mismo/a); o en el otro extremo externo (es decir, atribuyendo el resultado a la suerte, el destino, una casualidad, o a gente importante). Aquellos con un locus de control interno se hacen responsables de lo que les sucede y tratan de ejercer ese control; mientras que aquellos con un locus de control externo generalmente no ejercen control sobre lo que les ocurre. Tener un locus de control interno es empoderador porque conduce a las personas a pensar que pueden influir en los eventos de sus vidas y los motiva a ser responsables de sus acciones. Nadie puede controlar todo lo que nos sucede, sin embargo, lo que todos podemos hacer es controlar las reacciones a lo que nos sucede, es decir, lo que pensamos y hacemos al respecto. Algunas teorías relevantes al locus del control son: la teoría del locus de control y la teoría del aprendizaje social. El locus de control ha sido investigado y medido en una amplia variedad de contextos, como la salud, el rendimiento académico, la paternidad, el comportamiento económico, el comportamiento en prisiones y el comportamiento al conducir vehículos.

m

Motivación: es la intensidad, es decir la cantidad de esfuerzo que se pone al hacer una actividad. Si la actividad es importante para la persona entonces su intensidad será mayor, que si la actividad no es tan importante. La motivación también tiene una dirección que es lo que atrae desde el principio en hacer una actividad y no otra. Estar motivados/as es esencial para poder entrenar día tras día y semana tras semana, y acercarse al éxito. Sin motivación por mucho talento que tengan los/as jugadores/as, no podrán alcanzar su máximo potencial.

Se está motivado/a cuando:

  • Los objetivos para llegar a la meta están precisamente definidos     
  • Se percibe que se dispone de las habilidades para cumplir los objetivos
  • Hay compromiso para huir de la zona de confort
  • La persona tiene un grado de control sobre la actividad, es decir, puede elegir y tomar decisiones

Aunque se reúnan todas estas condiciones de motivación el éxito no está garantizado, pero se estará lo mejor equipado para conseguir la meta.

Hay varias teorías relevantes a la motivación, una de ellas es la teoría de la autoeficacia por Bandura (explica las fuentes que hace que la persona perciba si está capacitada para hacer una tarea), y la teoría de la autodeterminación por Deci y Ryan (explica los diferentes tipos de motivación, ej., intrínseca, extrínseca).

o

Optimismo: tres aspectos importantes del optimismo son:

1. Creer que un resultado será exitoso.

2. Ver oportunidades en lugar de contratiempos.

3. Tener ciertos estilos explicativos sobre lo que nos pasa.

Pensamiento optimista = creer que un revés es temporal vs. Pensamiento pesimista = creer que los reveses durarán por mucho tiempo.

Pensamiento optimista = creer que una dificultad es específica a una parte de nuestra vida vs. Pensamiento pesimista = la dificultad pervade en nuestra vida.

Pensamiento optimista = compartir la culpa vs. Pensamiento pesimista = culparse a uno mismo.

Pensar de manera optimista ante las dificultades tiene la ventaja de hacernos perseverar, en cambio pensar de manera pesimista nos hace perder nuestra confianza y motivación. De todas maneras ser optimista también tiene sus límites, por ejemplo si no somos realistas sobre nuestra situación.

p

Perfil de Rendimiento: fue creado por Butler y Hardy en 1992. Es un método para monitorizar áreas destacadas en el deporte. Es útil cuando se establecen objetivos, para la motivación y el autoconocimiento. Aunque se puede hacer de varias maneras básicamente primero se escogen las cualidades que se van a incluir y los tiempos en las que se van a apuntar los valores (por ej., antes y después de la temporada). Después se valoran las cualidades incluidas por ejemplo en una escala del 1 al 10. El primer gráfico hecho por ejemplo antes de la temporada se podría comparar con otro después de la temporada para ver el progreso.

Pensamientos automáticos negativos: surgen de las creencias sobre uno mismo y el entorno. Aunque todos experiementamos pensamientos negativos de vez en cuando, en situaciones de estrés como las competiciones pueden llegar a ser más intensos. Un patrón de pensamientos negativos automáticos puede impactar negativamente en la auto-confianza y el rendimiento. Los atletas pueden gestionar los pensamientos negativos automáticos reconociéndolos primero y luego reemplazándolos con pensamientos más constructivos. Otras técnicas para el auto-diálogo negativo pueden ser: la reestructuración cognitiva, el reencuadre, y desafiar las creencias que guían los pensamientos negativos automáticos.

Práctica deliberada: es la práctica intencionada, en la que los atletas entrenan a un nivel adecuado a sus habilidades y son proporcionados con retroalimentación para que puedan entender cuál es el error que cometen y por qué. Este tipo de práctica necesita tener suficientes sesiones para corregir errores. Para que la práctica deliberada funcione los atletas también necesitan la motivación para mejorar. El autor relevante en esta área de rendimiento es K. Anders Ericsson.

Presión: aunque los comentaristas deportivos hablen de la presión como algo procedente del entorno de la competición (ej. tener un rival importante, estar compitiendo en una final); en realidad la presión son los sentimientos creados por el atleta sobre su rendimiento. La presión no es necesariamente algo negativo ya que sentirnos presionados puede hacer que nos motivemos más y nos concentremos mejor. Nosotros mismos creamos nuestra presión – normalmente en situaciones en las que el resultado tiene un significado importante para nosotros – . Saber esto es importante ya que si nos damos cuenta que podemos gestionar cómo nos sentimos esto nos da control para elegir como percibimos los aspectos del entorno.

r

Relajación: nos ayuda a eliminar la tensión muscular, a concentrarnos y a controlar los niveles de activación. Hay dos categorías de relajación, una trabaja del músculo a la mente (ej., ejercicios de respiración, relajación muscular progresiva) y la otra de la mente al músculo (ej., ciertos ejercicios de visualización y meditación). El mejor momento para aprender a hacer ejercicios de relajación es cuando los músculos están cansados ​​después de hacer ejercicio.

Revisiones sistemáticas: Las revisiones sistemáticas son un tipo de meta-investigación (investigación sobre investigación) en la que se incluyen estudios de investigación primaria (por ejemplo, ensayos controlados aleatorios) para responder una pregunta de investigación específica mediante la síntesis de la evidencia disponible. Se diferencian de las revisiones narrativas porque se llevan a cabo de manera estandarizada y los resultados y procedimientos podrían replicarse. Las primeras revisiones sistemáticas se utilizaron para estudiar la eficacia de tratamientos clínicos y luego se empezaron a utilizar para abordar diferentes cuestiones sobre experiencias, diagnósticos y pronósticos. Actualmente, las revisiones sistemáticas también sintetizan evidencia cualitativa y algunas incluso incluyen ambos métodos: cuantitativos y cualitativos.

Rutinas de pre-ejecución: son secuencias de comportamientos  destinados a preparar al atleta de manera óptima ayudándolos a concentrarse, haciéndolos sentir en control y preparando su sistema neuromuscular. Sin practicar una rutina de per-ejecución es posible que el atleta no preste atención a los estímulos relevantes y no pueda mantener los pensamientos o las emociones bajo control. Estas rutinas de preejecución no se deben confundir con rituales supersticiosos. Algunas de las situaciones en las que los atletas pueden beneficiarse de esta estrategia son aquellas en las que tienen tiempo para prepararse, ej.:

• Tiros (tiros libres de baloncesto, penaltis en fútbol, tiro con arco, golf)

• Saques (tenis, bádminton)

• Comienzos (carreras de BMX, sprints, natación)

•¡Eventos inesperados! (salidas en falso).

Los pasos a incluir pueden ser:

-Preparación: de los movimientos previos específicos de la acción.

-Creación de una mente tranquila: respirando a un ritmo determinado, o usando palabras clave positivas para alentar la confianza.

-Visualización: con el mayor detalle posible del resultado con éxito.

s

Sesgos (en investigación): son errores sistemáticos (bien sean intencionales o no) que distorsionan la magnitud de los resultados de la investigación. Los sesgos pueden ocurrir en cualquier etapa, por ejemplo: en el reclutamiento de participantes, en la recogida de datos, en el análisis e interpretación de resultados, e incluso en la divulgación.

Enlace relevante: https://catalogofbias.org

v

Valores: Así como los valores en las personas guían sus prioridades, su actitud y comportamiento, en las organizaciones también representan los estándares que las dirigen. En un líder, los valores pueden hacer que su comportamiento esté más orientado hacia sí mismo (necesidades y deseos) o hacia mejorar a la gente que lidera. En una organización, los valores hacen inspirar a sus miembros, guían su comportamiento, y diferencian a la organización de otras.