Establecimiento de Metas

Antes de comenzar la preparación de entrenamiento es imprescindible establecer una meta para motivarnos, y estimular nuestro esfuerzo y aprendizaje. Para fijarnos una meta, (ej. completar una carrera de 10kms) tenemos que identificar lo que queremos conseguir (ej. terminar la carrera en un tiempo aproximado, o simplemente completarla), teniendo en cuenta el tiempo disponible, recursos, y condición física.

Cuando las metas sólamente se basan en lo que queremos conseguir entonces nos podemos desilusionar si no hemos identificado los pasos que nos pueden llevar a ella. Otra fuente de decepción es cuando nos fijamos metas que involucran aspectos que no podemos controlar como por ejemplo la velocidad de otros atletas. En este tipo de metas (ej., quedar primero en una competición) el esfuerzo se desaprovecha al compararnos con los demás.

Una vez nos hemos fijado una meta, hay que identificar al menos tres objetivos a corto plazo, siendo lo más específicos posible e incluyendo una fecha límite para conseguirlos (ej., hacer tablas de ejercicios complementarios de abdominales, cuádriceps y biceps tres veces a la semana, y hacer ejercicios de yoga en los días de descanso). También hay que identificar las acciones que necesitamos para conseguir los objetivos a corto plazo (ej., ir al gimnasio tres veces a la semana, consultar con el entrenador personal ejercicios de estiramiento y calentamiento en la primera semana).

La evaluación periódica de nuestros objetivos de rendimiento es un aspecto importante. Para ello puede resultar útil escribir en un diario los objetivos programados y el ejercicio que hemos realizado para comprobar si vamos cumpliendo los objetivos o si se deben modificar. En este diario también se puede reflexionar sobre los obstáculos que nos vamos encontrando y anotar ideas para poder superarlos.

Aquí tienes una plantilla de trabajo con actividades para el establecimiento de metas:

Meta = el nivel de habilidad o rendimiento que queremos conseguir

Meta = Objetivos + Acciones

  • Fijarnos una meta nos ayuda a: motivarnos, esforzarnos, y aprender.
  • La meta debe ser realista, conteniendo objetivos y acciones ligadas a éstos.
  • Los objetivos y acciones tienen que ser específicos y tener una fecha limite.
  • Hay que evaluar periódicamente el progreso y si es necesario modificar los objetivos o acciones.