Glosario – a

Autoestima: es la evaluación positiva, negativa o neutral sobre nosotros mismos. Se desarrolla a través de nuestras experiencias en la vida, y la influencia de nuestra cultura y nuestros valores. Este concepto no es fijo, y no se puede medir u observar directamente. Las personas con mayor autoestima suelen tener una mejor salud física y mental. Se ha argumentado que la autoestima podría ser un determinante (aquellos que tienen puntos de vista positivos sobre sí mismos son más propensos a realizar actividad física) y una consecuencia de la actividad física (a través de la práctica de la actividad física, uno puede cambiar los puntos de vista positiva o negativamente sobre sí mismos). Los términos y teorías relevantes sobre la autoestima son: la auto-imagen, el auto-concepto, la auto-confianza, la auto-eficacia, la auto-compasión, el sesgo positivo y la ventana de Johari.

Activación: es el nivel de intensidad del comportamiento. Al estar activados, nos preparamos a nivel fisiológico (ej. aumentando la frecuencia cardiaca) y psicológico (ej. aumentando la atención) para nuestro rendimiento. Ciertas tareas se ven facilitadas por niveles específicos de excitación, por ejemplo, un arquero necesitará tener un bajo nivel de activación para apuntar al objetivo y soltar la flecha con precisión. Por otro lado, le será más útil a un artista marcial durante un combate estar más activado cuando se enfrente al rival. Si pensamos en un continuo, en un lado estaríamos durmiendo profundamente, en el medio estaríamos despiertos y en el otro extremo, muy emocionados. De todas maneras, la excitación no es ni positiva ni negativa sino neutral. La excitación se puede medir fisiológica, bioquímicamente y mediante cuestionarios. Las teorías relevantes sobre la excitación y el rendimiento son: teoría del impulso o drive, teoría de la U invertida, la teoría de la catastrofe, y la zonas individual de funcionamiento óptimo.

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